El dramático, repentino e imprevisto traspaso del compañero arquitecto Joan Antoni Solans Huguet nos ha dejado un poco huérfanos. Por supuesto a los urbanistas y arquitectos municipales de toda Cataluña, pero también a la profesión arquitectónica en general e, incluso, me atrevería a decir, al resto de profesionales de nuestro país. Los urbanistas y arquitectos municipales perdemos un referente importantísimo, no sólo teórico, sino sobre todo práctico. Llàtzer Moix y Maria Sisternes han glosado de urgencia magníficamente su figura.
2019-09-04 10:13